¿Desconexión imposible?

Wednesday, July 06, 2005

La victoria del corredor de fondo.

Me permitiréis que utilice una expresión que se ha generalizado en estos últimos tiempos: pues va a ser que no. No vamos a celebrar, de momento, nuestros segundos Juegos Olímpicos en España. Nuestra candidatura optimista, ambiciosa, bien preparada, mejor presentada y en verdadero proceso de ejecución no ha superado la criba definitiva. Ganaron los ingleses, que a priori no eran favoritos. Mi opinión es que, al final, las consideraciones políticas han tenido más peso que las valoraciones puramente objetivas. Madrid figuraba en cabeza en la votación que descartó a Nueva York. Y ahí, irremisiblemente, perdimos. Los votos de la candidatura americana fueron a parar mayoritariamente a Londres, por diversos y obvios motivos: su conexión anglosajona, su carácter de fieles aliados en política internacional, su aprensión rayana en desprecio por los franceses y la consideración menor que se tiene hacia España. No faltará (tiempo al tiempo) quien acabe echándole la culpa a Zapatero de la derrota, puesto que "no es el amigo Ánsar", ni tampoco quien se alegre por el tremendo varapalo que ha supuesto la eliminación para Gallardón (demasiado izquierdoso y respondón, por hacer un ripio). También habrá algún periférico de notable estrechez mental que festeje la no elección de Madrid, representante del centralismo español. Se escribirán crónicas, construirán tertulias y elevarán proclamas sobre el tema, abundando en un modo de ser muy ibérico que nos hace pasar de la euforia desmedida al derrotismo absoluto sin solución de continuidad. Sin embargo, sólo es una derrota.

Y como decía Simón Bolívar (uno que nos arreó a base de bien): "El arte de vencer se aprende en las derrotas."

Si Madrid quiere celebrar sus Juegos, debe insistir desde este preciso instante. Seguir con el ambicioso plan de infraestructuras planteado, mantener vivo el espíritu del voluntariado, seguir persiguiendo la cohesión de las instituciones, sin perder nunca de vista el objetivo final. Se trata de la victoria del corredor de fondo, aquél que en un momento de la maratón sufre lo indecible para mantener su ritmo y respiración, pero que aprieta los dientes y persevera en el esfuerzo. Hoy he visto la presentación y, emocionado, he contemplado el futuro. Y en ese futuro una llama resplandeciente iluminaba el corazón de mis generosos, inquietos, abiertos, sufridísimos, orgullosos y trabajadores convecinos madrileños.

Sí, en cierto modo, ya hemos empezado a ganar.

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P.D.: al día siguiente de escribir este post, Londres ha sufrido un terrible atentado terrorista, que nos recuerda mucho a la masacre de Madrid. Ayer concluí mi artículo con una alusión a los ingleses que he decidido retirar por respeto. Otra de las puñeteras coincidencias entre lenguaje y vida. Un saludo a todos.